Nicola
El camino hacia la mansión fue un borrón de adrenalina y frustración.
Cuando me enteré de que Valentina no había cumplido con mi orden de irse allí, sentí cómo algo dentro de mí se rompía, se encendía con una furia irracional.
No era solo enojo por la desobediencia. Claro que sí, me enfurecía que no hubiera hecho lo que le dije que hiciera, pero más que nada, estaba preocupado.
No quería admitirlo, pero esa preocupación me corroía por dentro, me hacía sentir como si estuviera perdiendo e