Mundo ficciónIniciar sesiónEl primer rayo de luz que atravesó las cortinas de lino fue suficiente para que Sara despertara.
Por un instante, no supo dónde estaba. Las sábanas eran demasiado suaves, el aire olía a cedro y flores frescas, y el sonido lejano del agua corriendo no era el de su pequeño apartamento, sino el de una fuente en el jardín. Tardó unos segundos en recordar todo lo que había pasado.
El secuestro.
La huida.
El bosque.







