Yuly se quedó de pie a medio camino entre la mesita de comedor y la cocina en la que seguía pitando la tetera con el agua hirviendo.
— Claro que me lo callaría, Sienna, eres mi amiga no solo mi jefa…
— Bueno, técnicamente tu jefe más bien es Chris, es él quien te paga — La rubia se encogió de hombros.
— Sí, pero eso no afecta nuestra amistad, y quiero que sepas, que si en algún momento me necesitas puedes contar conmigo, con o sin paga…
— ¡Gracias, Yuly!
Yuly alargó la mano para apagar la hornil