Mientras, Aitana y Luca disfrutaban de una maravillosa noche a la luz de la luna y las estrellas. .
Ámbar se sentó en el sofá de su apartamento, el sonido de la música suave creando una melodía melancólica que resonaba con su estado de ánimo.
La luz tenue de la lámpara de pie proyectaba sombras alargadas en la pared, acentuando la soledad que sentía.
Su teléfono vibró sobre la mesita de café, interrumpiendo sus pensamientos. Era Julián. Se sintió tan feliz saber que era él, eso significaba qu