Ya con nada que hacer en la mansión de Cristina. Noelia y Leonel decidieron ir a su mansión, ya solo quedaba que los padres de Ámbar decidieran que hacer, y lo más seguro, era que tenía que aceptar l relación entre ámbar y Julián.
Noelia sabía que su esposo tenía algo que decir y no se atrevía. Su mirada y como la ignoraba, lo decía todo. Y ella no se quedaría callada, a todos lo que él le dijera, ella contestaría sin problema.
El largo camino hacia la mansión se convirtió en un escenario de te