El tiempo seguía pasando y con ello la felicidad de ambas parejas. Ya eran tres días los que habían pasado.
Aitana y Lucas compartían momentos cortos, pero muy especiales, ya que se acercaban las vacaciones y sus clases y exámenes eran mucho más apretadas.
Julián, por su parte, seguía pidiéndole paciencia a Ámbar, prometiendo que su regalo llegaría en cualquier momento.
También estaba una difícil situación en la que Enzo empezaba a preocuparse. Observaba a Rocco desde la distancia, su cuerpo t