—¿Estás cómoda? ¿Prefieres que te quite la manta o estás bien con ella? Hoy se anuncia un día caluroso.
Antes de irse al trabajo, Víctor había pasado a darle los buenos días a su esposa. Le amoldó la almohada y le peinó el cabello con los dedos.
Eloísa lo miraba con expresión impasible, incapaz de actuar ahora que sabía lo que tramaba.
—Así está bien... Te ves muy elegante...
Lucía tan apuesto como el día en que se casaron. Se había cortado el cabello y vestido con un traje de corte ital