EMELY.
Me separé un poco de su pecho para mirarlo a los ojos. Sentía la vibración de Kia recorriéndome la columna, una electricidad que no era mía, pero que aceptaba como parte de mi naturaleza.
—Kia lo comprende ahora —le dije, y mi propia voz me sonó extraña, más profunda—. Entiende por qué Vargo recupera su poder a medida que ella recupera el suyo. Estuvieron anclados, Olivar. Pero ella no tiene el recuerdo nítido; los siglos y el trauma lo enterraron bajo capas de hielo.
Él me sujetó por lo