OLIVAR.
La orden es clara: la cima de la mansión. Allí se encuentra el Santuario de Rituales, un lugar donde las paredes de piedra antigua parecen vibrar con la energía de todos los Alfas que me precedieron. Es el único lugar donde la tecnología médica y el poder ancestral de la manada pueden converger.
Subimos por el ascensor privado hasta lo más alto. Al abrirse las puertas, el aire cambia; se siente más denso, cargado de una electricidad estática que hace que los monitores médicos emitan un