Aitana
La caída en picada de las acciones de Belmonte Corp. fue dramática. En menos de 48 horas, la compañía perdió casi la mitad de su valor. Los accionistas, aterrorizados por la revelación de la traición de Arturo Belmonte y la consecuente inestabilidad del holding, exigieron cabezas. La mía y la de Sebastián.
Pero el caos era nuestro hábitat natural.
Sebastián convocó a una junta de emergencia al amanecer. La sala de conferencias estaba lejos de ser la de la victoria; era un campo de batal