Sebastián
La revelación de Julián, detonada en el antiguo apartamento de Ferrer, desarmó a Mario Durán de la forma más brutal: la verdad sobre la doble traición. Eliseo le robó el dinero; Volkov le robó el alma.
—¡Volkov! ¡Ese espía! —rugió Mario, el dolor y la furia compitiendo en su rostro. La patente robada por Eliseo era una herida, pero la traición de Lina con Volkov era una puñalada.
—Volkov te usó, Mario —dijo Aitana, acercándose a su padre con cautela—. Él se alió con Elena y te arruinó