Sebastián
El sol de Maldivas ya no se sentía cálido; era un fuego abrasador que exponía la gravedad de la situación. La OPA hostil de Julián. Un ataque sorpresa, usando la inestabilidad generada por nuestra boda y la luna de miel como distracción. Julián no solo jugaba a destruir nuestra paz; jugaba a destruir mi empresa.
Salté de la cama, mi mente ya funcionando a toda velocidad. Aitana despertó al sentir el movimiento.
—¿Qué pasa? —preguntó, con voz adormilada.
—Pasa que tu hermano no entiend