El viento soplaba con fuerza esa noche, acariciando las hojas de los árboles y creando un ambiente inquietante alrededor de la finca de Montalvo. El sonido del viento, combinado con la luz parpadeante de las lámparas de seguridad, creaba una atmósfera de tensión palpable. Iván y su equipo se encontraban en el umbral de la propiedad, con las armas listas, pero la sensación de estar siendo observados no los dejaba tranquilos. Habían avanzado en silencio absoluto, sabiendo que cualquier movimiento