La ciudad aún estaba en sombras cuando Iván llegó al lugar designado. La noche había caído de manera inusitada, envolviendo los edificios en un manto denso y frío. Los ecos de los automóviles cruzaban las calles desiertas, mientras la luz tenue de los faroles iluminaba los rincones oscuros. El sonido de sus pasos, secos y firmes, era lo único que se escuchaba en la acera vacía. La cita con sus aliados era crucial, un paso más en su plan para tomar el control total de la ciudad.
Iván detuvo su a