Las horas que transcurrieron entre la entrada de Natalia al edificio de la empresa y la llegada de Esteban a la sala del consejo fueron las más tensas de su vida. Cada paso que daba por los pasillos de la imponente sede de Montalvo Corporations se sentía como un desafío, una lucha contra sí misma. La empresa, en la que había estado a punto de perderse en su propia mentira, era ahora su campo de batalla. La infiltración, el engaño y la venganza se habían convertido en su única razón de ser. Pero