El silencio que siguió al escándalo de la firma errónea fue ensordecedor. Montalvo Corporations, el imperio que había sido un referente de poder y éxito en el mundo empresarial, se encontraba tambaleando al borde del colapso. Los rumores sobre la incapacidad de Esteban Montalvo se propagaron como un incendio forestal, devorando todo a su paso. Los empleados hablaban en sus pasillos, los accionistas comenzaban a mirar con desconfianza, y los medios de comunicación se encargaron de difundir la im