27.

Axel se había quedado con las ganas de asistir, pero Myra le había dicho que tenía que terminar la tienda de campaña o lo dejaría durmiendo con el ternero en el establo, y Julián se había quedado ayudándolo, aunque no tenía más conocimientos que él.

Mientras el auto avanzaba por la pradera las tres mujeres guardaron silencio, hasta que llegaron al fondo del lago, y las construcciones que Myra había visto resultaron ser una inmensa entrada construida en mármol incrustada en la montaña.

—¿Por qué
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