12.
Habían pasado un par de días en los cuales Myra se sentía casi como una prisionera, les llevaban la comida a la habitación y los dejaban salir un par de veces al día para ir al baño. Claudio había exigido, más que pedir, que lo llevaran de nuevo con Axel y Myra, ya que se sentía terrible mente aislado y solo en una habitación solo para él, y desde su llegada un vampiro mestizo se quedaba parado frente a la puerta prestando guardia. Myra había decidido abandonar el aquelarre e ir en busca de ayu