13.
El hombre se abalanzó sobre ella con el puñal en el aire y Myra se aguantó un grito de terror, levantó el brazo interceptando el puñal que se dirigía a su torso, pero el hombre la agarró por el cuello estrellándola contra la pared con tanta fuerza que sintió como varios pedazos de piedra se desprendían.
—Tenías que llegar a arruinar los planes de Luciano —le dijo y se liberó del agarre de la mano de Myra, elevó el puñal y le cortó la mejilla que sangró de inmediato —el doctor Ferbo no se enojar