Sombras enfrentadas.
Elena apenas alcanzó a ver cómo Darek y Tharion desaparecían entre una onda de energía oscura que los lanzó colina abajo, separándolos del resto. La grieta del Abismo tembló como si los llamara por su nombre.
El mundo pareció dividirse en dos.
Darek se incorporó con dificultad. La piel de sus brazos estaba chamuscada, la armadura agrietada. Pero no soltó su espada. La empuñaba como si esa hoja fuera lo único que lo mantenía entero.
Frente a él, Tharion avanzaba lentamente. Su cuerpo ya no era c