Mundo ficciónIniciar sesiónElena, Darek, Lucía y Amadeo avanzaron con paso firme entre árboles centenarios cuyas raíces parecían sujetar la misma historia del mundo. El suelo bajo sus pies era firme, cubierto de musgo y hojas que amortiguaban sus pisadas.
El aire olía a tierra húmeda y a piedra antigua, y un silencio profundo los envolvía, como si el bosque mismo los aguardara con paciencia.De pronto, un leve temblor sacudió el suelo y una voz profunda emergió desde la roca y las raíces.—¿P






