Mundo ficciónIniciar sesiónUn viento helado salió disparado desde las entrañas de la tierra. No era aire. Era un suspiro del Abismo. La advertencia de que no se dejaría sellar sin pelear.
Elena mantuvo los ojos cerrados, las palmas extendidas hacia la grieta, sintiendo cómo la energía la empujaba, le arañaba la piel, buscaba un resquicio en su voluntad. Pero ella no se movió.—Ahora —dijo, sin abrir los ojos—. Darek, tú sostén el vínculo. Kael, vigila los bordes. Saelith… si algo cruza, destrúyelo.Cada uno






