La señal estaba aislada.
Pequeña.
Pero constante.
Un punto fijo en el mapa que no desaparecía.
—Este es diferente —dijo Mateo, ampliando la zona.
Valeria se inclinó sobre la pantalla.
—¿Por qué?
Mateo señaló los datos.
—No se mueve.
—No cambia de patrón.
—No intenta ocultarse.
Sofía frunció el ceño.
—¿Eso es bueno o malo?
Valeria respondió en voz baja:
—Es una trampa.
El silencio fue inmediato.
Santiago sonrió de lado.
—Perfecto.
—Entonces vamos.
Helena levantó la mirada.
—No tan rápido.
Adrián