—No.
La respuesta de Helena fue inmediata.
Firme.
Sin espacio para discusión.
—No vas a volver a entrar.
Valeria no retrocedió.
—Es la única forma.
Sofía negó con la cabeza.
—Acabas de salir de algo peor que eso…
—Y ahora quieres meterte otra vez.
Mateo intervino, tenso:
—La simulación no es igual al sistema real.
—Pero si la inteligencia está ahí dentro…
—Puede adaptarse a ti directamente.
Santiago cruzó los brazos.
—Y eso no suena nada bien.
Adrián añadió:
—Ni seguro.
El silencio se llenó de