La puerta no se abría.
Santiago lo comprobó por tercera vez.
—Sellada —dijo, dando un paso atrás—. No es mecánico… es el sistema.
El silencio en la habitación se volvió más denso.
La única luz venía de la pantalla encendida.
Ese punto.
Parpadeando.
Vivo.
Mateo revisaba el contenedor portátil con rapidez.
—La red está activa… pero está al límite.
Sofía miraba su tablet.
—Las conexiones internas del edificio siguen cambiando.
—Es como si estuviera rediseñando el espacio.
Adrián recorrió la sala c