La pantalla iluminaba el rostro de Valeria en la oscuridad.
“S.M.”
Las letras parecían arder.
Santiago dormía a pocos metros, en el sofá, con el arma sobre el pecho y el ceño fruncido incluso en sueños.
Ella dudó.
Si lo despertaba ahora, él sabría que encontró algo.
Si no lo hacía… seguiría viviendo con la duda.
Respiró hondo.
Intentó abrir el archivo.
Contraseña requerida.
Pensó rápido.
Fecha de nacimiento de su padre.
Error.
Fecha de la empresa.
Error.
Intentó el nombre de su madre.
Error.
En