La iglesia estaba llena.
Empresarios. Políticos. Prensa seleccionada cuidadosamente.
Todo parecía elegante. Perfecto. Planeado.
Demasiado planeado.
Valeria caminaba por el pasillo central con el vestido blanco que días atrás le había parecido una burla. Ahora era armadura.
Cada paso era calculado.
Cada respiración, medida.
Adrián la esperaba en el altar. Traje negro impecable. Mirada indescifrable.
No parecía un hombre enamorado.
Parecía un hombre consciente de que estaba a punto de activar alg