Mundo ficciónIniciar sesiónCamila llegó a casa contenta, su madre la recibió y su abuela muy orgullosa de verla de nuevo.
—Espero que todo te haya sido favorable.
—Es toda una experiencia abuela, tengo novio.
—Dios mío, vas por buen camino.
—¿Quién es?
—Bueno, se llama Gabriel Hilton, es un tipo estupendo.
—¿Cuándo lo conocemos?
—Espero que pronto.
Eliza llegó en esos momentos, su rostro evidenciaba su dolor.
—¡Qué felicidad! Mis dos hijas en casa.
Eliza se abrazó de su madre y miró a su hermana con desprecio.
—Hoy haré la cena —anunció la abuela.
Para ellas era felicidad verlas en casa después de esos meses, en cambio, Eliza entró a la habitación de su abuela y comenzó a admirar sus joyas.
—Tienen que ser mías.
Su abuela entró y al verla acariciando un collar sonrió.
—¿Cuentas los días para que eso sea tuyo?
—Claro.
—Cariño, debes ser perseverante, esperaba que estudiaras una carrera que ayudara al manejo y crecimiento de los negocios, pero optaste por una carrera muy lejana a todo.
—Lo sé, abuela estoy perdida.
—Ya te ubicarás.
Se abrazó a ella y la joven comentó con pesar.
—Mi hermana, ella está haciendo cosas malas.
—¿Cómo dices?
Tenía que dañar la imagen de su hermana a como diera lugar.
—Camila se desbocó, dicen cosas de ella… Dicen que ella es una… zorra.
—¡Qué!
—Creo que quiere embarazarse a toda costa y no le importa quién sea el padre de ese bebé.
Agatha llevó sus manos al rostro.
—Dios mío… dijo que tenía un novio.
—¿Novio?
—Un tal Gabriel Hilton.
Entonces dio la estocada final a todo eso. Con rostro de terror comentó.
—Gabriel es mi novio, estudia para abogado, ¿qué le pasa a mi hermana, por Dios?
Sacó su móvil y le mostró fotos del sujeto junto a ella.
—Desde que nos conocimos somos imparables, ella nos vio y se quedó prendada de él.
—¿Camila desbocada?
—Sí, abuela, está como loca y la entiendo —dijo con pesar—. Hay tantas emociones en la universidad, chicos…
—No esperé eso de Camila.
—No la regañes, solo lo hace por dinero, por nada más.
Trató de ser suave, no podía dañar su plan. Agatha comentó.
—¿Exponiendo su reputación? Tal vez no deba volver a estudiar.
—Tranquila, la vigilaré.
Le dio un beso y sonrió, ya estaba todo en marcha.
**
Camila deseaba tanto poder estar con Gabriel que se lo comunicó a su madre.
—Mamá, quiero ver a mi novio y me voy mañana a la universidad.
—Pero sí acabas de llegar.
—Lo sé, pero es que no deseo separarme de él.
—Te entiendo, pero tu abuela desea tanto que estés junto a ella.
—Vendré para Navidad con él.
Tomó sus cosas y salió de la mansión, necesitaba ver al amor de su vida. Su abuela la miraba desde el balcón irse con su equipaje.
—Parece tan inocente.
Sabía que el dinero podía corromper corazones y almas puras, pero pensó que su nieta pasaría de todo aquello.
**
Cuando llegó a la universidad fue rápidamente a verse con el amor de su vida y este al verla la recibió alzándola en peso.
—¡Volviste!
—Sí, lo hice por ti.
—Perfecto, así podré preparar una noche especial para ti y para mí.
La joven contenta le comentó.
—Hablé con mi madre sobre ti y desean conocerte, les dije que iríamos para Navidad.
—Me parece bien.
Salieron a caminar juntos y él le mostraba todo lo que le parecía interesante.
—Debemos pintar por estos lados.
—Sí, sería un lindo recuerdo.
Gabriel se detuvo y miró a Camila a los ojos y le dijo.
—Lo que siento por ti es lo más bello que puedo sentir, eres especial.
La besó con ardor y ella se dejó anhelando ese contacto.
—Te quiero, pilluela.
Caminaron tomados de la mano y ella le dijo.
—Podríamos pasar la noche juntos.
—Eso sería bueno, pero no quiero forzarte.
—No forzarías nada, en verdad quiero, es lo que más quiero en la vida, poder ser tuya —entonces le confesó—. Desde que te vi en el parque deseé ser como mi hermana, así de liberal, pero me daba vergüenza decirlo.
Gabriel extrañado preguntó.
—¿Tienes una hermana?
—Eso no importa ahora, esta noche será en verdad especial.
Sonrió.
**
Eliza se enteraba de que su hermana ya no estaba en la casa y eso la puso en alerta.
—Es increíble que mi hermana se haya transformado en una loca.
—Tu hermana está enamorada.
Para llevar su mentira a lo más alto le explicó a su madre.
—Eso es mentira, ella persigue la fortuna de la abuela y anda tras mi novio —le mostró la foto—. Se llama Gabriel Hilton y se ha convertido en mi mundo y ella lo sabe…
Pandora sorprendida le preguntó.
—¿Te enamoraste?
—Amo a Gabriel y a mi querida hermana le vale todo eso, anda detrás de cuanto hombre ve solo para embarazarse.
—¡Qué locura!
Entonces tomando sus cosas le dijo a su madre.
—No se la daré tan fácil.
Salió tan rápido como volvió y en el camino llamó a Lucy.
—Quiero que sigas a Gabriel y le tomes fotos junto con mi hermana.
Tenía que llevar su plan hasta el final sin saber cómo justificaría lo de no poder tener herederos.
**
Esa noche Camila estaba bellísima, usaba un vestido blanco y un lindo peinado, solo deseaba que esa noche fuera especial.
Cuando salió a cenar con Gabriel, Lucy le tomó varias fotos y se las envió a su amiga.
Estas las reenvió a su madre que al ver las fotos se quedó helada.
—¡No puede ser!
“Me quiere quitar mi novio, te lo dije”.
Tenía que ser muy lista y esperar a que consumaran su unión, si era sexo lo que su hermana quería.
**
Gabriel veía la inocencia y pureza de Camila y le dijo.
—¿Estás segura?
—¿Por qué dudaría?
—Es que no me siento digno de ti.
—Eres el hombre indicado para mí.
Lo rodeó con sus brazos y él la alzó en peso y la llevó a su departamento. En breve la hizo suya, fue para ella algo novedoso y extraño, es decir, no esperó que fuera tan mecánico.
Ahora era mujer y sonreía cautivada por la cercanía de su amante.
—Nos casaremos.
—Sí, lo haremos, pero tengo una carrera que sacar, me falta poco, hablar con mis padres y…
—Calma, lo haremos todo con calma.
El teléfono de Gabriel sonó y él miró la llamada y lo apagó.
—¿Quién era?
—Mi padre está molesto porque repetí materias.
Camila lo acarició y le dijo con toda seguridad.
—Lo lograremos, te lo puedo asegurar.
Besó sus labios y se apegó a él.
**
Eliza llegaba a la universidad y su amiga la esperaba.
—¿Qué te pasa loca?
—Tuve una idea.
—¿Fuiste al médico?
—Sí —dijo apenada—, es terrible, no puedo tener hijos.
—¿Y ahora?
—Tengo un plan, pero necesito de tu ayuda.
Caminaba aprisa y su amiga iba tras ella.
—¿Qué quieres que haga?
—Tomarle fotos a mi hermana y a su novio, luego a mí con él.
—Bien, y qué ganarás con eso.
Eliza dijo con firmeza.
—Si no puedo ganar la fortuna con un bebé, me tendré que deshacer de mi hermana para poder lograrla.
Se detuvo de súbito y le dijo.
—Vamos a reunir algunos testimonios de unos tipos que la desacrediten.
Puso su plan en marcha, cuando su hermana no podía estar con él ella se acercaba.
—Esa chica con la que andas es intensa, deberías enviarla a volar.
—Es una buena chica.
—¿Y yo?
—Tú eres una pasión que me quema.
Ella sonrió complacida.
**
Fue en esos días que lo supo, estaba embarazada y se sintió muy impactada. Llamó a Gabriel y él angustiado le respondió.
—Ahora, no cariño, mi padre se presentó en la universidad, ¿puedes creerlo? ¿Qué padre hace eso?
Le cerró y se quedó helada sin saber qué hacer y decidió ir a su lugar seguro: su casa.
**
Lucy la vio salir con su maleta y llamó a su amiga.
—Tu hermana salió con su maleta.
—¿A dónde fue?
—Parece que a su casa.
Ella entonces corrió a realizar la suya.
—Tienes que venir conmigo.
—Pero…
—Si todo sale como espero te recompensaré y muy bien.
Se fueron detrás de su hermana.
**
Lo primero que hizo Camila fue hacerse un chequeo médico, fue donde Jake Collins a realizárselo.
Jake se sorprendió de ver a la joven de los Whitmore frente a él.
—Necesito unos exámenes y estudios.
—¿Qué te sucede?
—Creo que estoy embarazada.
Jake se sorprendió y realizó todo y le tomó un eco y vio al bebé.
—Lo estás.
Ella sonrió emocionada y dijo con toda seguridad.
—Mi familia se va a poner contenta.
Al salir vio a su hermana que estaba muy nerviosa.
—¡Eliza!
—¿Qué haces aquí?
—Eso no te interesa, mi amiga se puso enferma y vine con ella.
Cuando se fue se botó a Jake y le preguntó.
—¿Qué tiene mi hermana?
—Eso es confidencial.
Sacó un fajo de dinero y le dijo.
—Necesito tu ayuda y pago muy bien si estás de mi lado.
Jake miró la cantidad de dinero y engulló saliva, ¿Se vendería a Eliza? Eso está por verse.







