Gabriel localizaba el sitio en donde Camila trabajaba, no la esperó ver metida en medio de vacas y caballos.
Él tampoco vestía para una excursión, el lugar era muy rústico y olía a popo de vaca.
—Quiero estos exámenes para hoy.
Le daba a su ayudante.
—Rita, no me asustes, vamos a ver qué tienes —la acariciaba.
Se levantó y se estiró, era extenuante el trabajo con animales de razas, eran como niños pequeños y engreídos.
—Camila.
Escuchar esa voz la sorprendió.
—Gabriel, ¿qué haces aquí?
—Necesit