Luego de aquella intervención, los segundos se detuvieron, Irina estaba emocionada, nuevamente estaba frente a Dmitriy, sintió un leve cosquilleo en su estómago ante la emoción.
—¿Qué está sucediendo? —cuestionó manteniendo su rostro firme.
—Pero, ¿cómo te atreves a sostener la mano de tu madre? —reclamó aquella mujer molesta en contra de su hijo.
—Solo he venido a hablar contigo, pero ella se interpuso —respondió Irina manteniendo la mirada fija en la de Dmitriy.
—¿Qué haces aquí, a qué has