Irina negó moviendo su cabeza; ponerse al frente de aquellos hombres no estaba dentro de sus planes, y por supuesto que no pretendía hacerlo.
—No lo pienso hacer, estas personas solo causan dolor, lo único que quiero es ser libre, era la esposa de Andrei, pero nunca fue por voluntad propia, como tú misma lo has dicho, fui obligada, utilizada como mercancía, así que si quieres puedes ponerte al frente, en cuanto a mí, me iré ahora mismo —aseguró Irina.
Irina se dio vuelta y luego subió al auto