Luego de aquel momento cargado de pasión subieron al auto, los dos mantuvieron la mirada hacia costados opuestos. Irina no podía dejar de pensar en su familia, su destino estaba quedando más que claro, ser la prisionera de Dmitriy.
Y no podía negar que tenía sentimientos encontrados ante todo lo que estaba pasando.
Mientras tanto Dmitriy, se daba golpes de pecho en silencio, por nada lograba superar la pérdida de su amada, tenía bien claro que no importaba el tiempo que transcurriera, ella seg