Irina rompió en llanto, con la mano acariciaba su acalorada mejilla, su padre era cruel, pero aquellas agresiones iban aún más allá de lo que estaba dispuesta a tolerar de su parte.
—Haz lo que quieras conmigo papá, no importa que tanto daño me causes, nunca iré con ese hombre y menos podré llegar a corresponder como mujer —Fedor enfureció aún más de lo que ya lo estaba, se lanzó sobre ella, la tomó de los hombros y la sacudió con coraje.
»Basta papá, por favor detente me estás lastimando, aca