El odio que sentí.
Narra Juliette:
—No tienes más opción, si te niegas, todos vamos a pagar las consecuencias. —
Escuché a mi padre decirme antes de salir de mi habitación, y a su lado, Vincent tan solo se había quedado en silencio, y junto a él salió para dejarme sola. En mis manos habían dejado el horrendo vestido de mi hermana, el que ella debía de usar en su unión con Vincent, le habían removido las manchas de pastel y de la sangre, pero el olor de ella seguía impregnado en esa prenda que aborrecí.
El padre d