Narra Camille:En las puertas de mi ropero, colgaba mi vestido de novia…negro como la noche, la única “elección” que he tenido en la vida.Al día siguiente es mi boda, y después de eso, la ceremonia de apareamiento se llevaría a cabo, y yo, Camille Auclair, estaba perfectamente consciente de que mi Alfa, Vincent Moreau, no me amaba en lo absoluto, pues sus ojos siempre se habían mantenido vigilando a mi hermana gemela, menor que yo por solo algunos minutos…pues Juliette, era simplemente perfecta.Me miré en el espejo una vez más, como solía hacer de manera obsesiva todas las noches; allí estaban, los rollitos en mi estomago no se habían ido, y mis caderas demasiado anchas parecían temblar con la luz de las velas aromáticas que encendí intentando relajarme.Soy gorda, siempre lo he sido, y esa es la principal razón por la cual Vincent siempre me ha despreciado, y la única razón por la cual soy yo, y no Juliette, su luna prometida, es porque tuve la suerte (o la desgracia) de nacer prim
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