Cap. 11
Pov Lilian
Observo a los tres guardias frente a mí, comprendiendo lo difícil que será poder escapar de ellos, sobre todo del mayor, el cual en todo este momento no ha dejado de mirarme —vigilar— cada uno de mis movimientos.
—Si alguno de ellos te pierde de vista, si desapareces, aunque sea por un minuto… —menciona Alonso mientras me mira con una sonrisa que es tan suave como cruel— …no castigaré a tus guardias.
Hace una pausa dura solo unos segundos, pero se siente como si fueran horas.
—Te castigaré a ti.
Guardo completo silencio sabiendo que su amenaza no está vacía.
El guardia de la cicatriz asiente, sin lugar a dudas es un perro que obedece cualquier orden de su amo. El joven de cabello negro evita mirarme, y el otro parece complacido por la advertencia.
—Puedes irte — menciona Alonso apartando su mano de mi cintura.
Al oír sus palabras salgo lo más rápido posible, no es obediencia. Lo hago porque quedarme sería un gigantesco error, al cruzar la puerta, el sonido de tres pasos si