Cap. 79
Pov Lilian
—¡Por aquí! — grita la misma voz desconocida.
El pánico me paraliza un segundo. Solo un segundo. Luego el instinto de supervivencia grita más fuerte.
Me arrastro hacia los arbustos, hacia la oscuridad del bosque, hacia cualquier lugar que no sea este claro iluminado por los faros rotos y la luna. Las ramas me rasguñan la cara, los brazos, las piernas. Pero no me detengo. No puedo.
Detrás de mí, escucho pasos. Varios. Pesados. Acelerados.
—¡Se adentro al bosque! ¡Por los árboles!
—¡S