Cap. 12
Pov lilian
—bueno… ¿Al menos podrían decirme sus nombres? — mencionó intentando poner mi voz más clamada.
Los tres se miran entre sí, como si mi pregunta fuera una trampa.
El silencio se alarga demasiado y empiezo a pensar que nadie responderá.
—No hace falta que los sepa —gruñe el de la cicatriz, con esa voz que parece raspada por años de tabaco y obediencia—. Solo recuerde que estamos aquí para su seguridad.
Seguridad.
La palabra me quema por dentro.
—Entiendo —respondo fingiendo calma—. Pero sería más fácil dirigirme a ustedes si al menos sé cómo llamarlos.
El viejo se cruza de brazos y niega con la cabeza.
—No tiene por qué hablar con nosotros.
Su respuesta me deja completamente en silencio, por un momento planeo dejar las cosas como están, pero la forma en que me respondió me molesta, así que hablo con evidente fastidio.
—No planeo darles conversación, es simple educación — respondo con una sonrisa forzada.
—Educación? Disculpa, pero no obedecemos ordenes de una simple mascota