Mundo ficciónIniciar sesiónTerminó por caer sentada, con el celular en sus manos y la flor se arruinó por la caída. Se le había olvidado por completo que estaba en una manada llena de lobos sedientos.
—Escucha, voy a irme —ella retrocedió—. Caminé por mucho tiempo y terminé aquí —intentó hacerle entender—. Soy la humana de Zair… no sé cómo lo llaman, pero soy su favorita…
El lobo no se







