Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta de su casa fue tocada con fuerza.
—¡Anya! —Ella se detuvo de golpe en las escaleras—. ¡Sé que estás en tu casa! —gritó un muy furioso Zair—. Abre la maldita puerta.
—¡Vete de mi casa! —exclamó desde donde estaba—. ¡No gasté un solo centavo de lo que me diste!
—¡Voy a tumbar esta maldita puerta! —Le dio una patada—. ¡Abre esta m







