Anya quedó encantada de pasar un rato con alguien. Mientras iba de camino a la empresa, le mandó un par de mensajes a su hijo para saber cómo estaba. En cuanto pusieron un pie dentro, pareció que todo se detuvo debido a que las contemplaron. Anya pasó saliva en seco al ver que Zair paralizó las funciones de la empresa solo por ella.
—¿Se puede saber en dónde te encontrabas? —La agarró del brazo y la llevó al elevador—. Toma el otro, Jessica.
—Ella fue conmigo a comer…
—Se supone que ya habían c