BLAIR
El evento de la fiesta de compromiso se acercaba. Partiríamos a San Diego al mediodía siguiente, pero hoy teníamos algo importante.
Algo que me tenía por completo nerviosa.
Los padres de Dom sugirieron cenar con mi abuelo para conocer a mi familia, y el abuelo ni corto ni perezoso aceptó. Ulrik dijo que estaba bien si no comía nada raro ni se agitaba… y aquí estábamos.
Dom, Ray y yo llegamos al The Waterfront pasadas las siete y fuimos guiados al segundo piso, donde nos esperaba una mesa