ANDREW
La expresión de Dom cambió al instante y sentí su tensión, todos en la sala la sentimos. Tiré la vista a Rik, y solo eso bastó para que él entendiera.
—Voy a salir —dijo Dom apenas levantarse, y Rik y yo lo imitamos.
—Vamos contigo —dijimos al unísono, lo que lo sorprendió un poco.
Y no solo a él.
Mi esposa me dedicó un mirar sereno pero lleno de significado, y le di una sonrisa en respuesta.
—No creo que… —murmuró Dom.
—No vas a hacer esto solo, ¿de acuerdo? —dije en Islandés y puse la