BLAIR
La noche fue complicada. Dominik se la pasó vomitando un poco más allá de la media noche, y Paul y yo no dormimos demasiado, aunque cada uno se preparó para lo suyo en la mañana.
Dom me dio las llaves de su auto para que cumpliera con su ritual de las mañanas, y fue así como terminé yendo a casa al volante para ayudar a Ray a arreglarse y llevarlo a la escuela.
—Abuelo, buenos días —saludé tranquila a mi abuelo, que estaba en la sala, apenas llegué.
—Cariño, buenos días. —Él buscó a Dom c