BLAIR
El calor se me regó por todo el cuerpo y fui incapaz de dejarlo ir. Sus labios bordearon los míos, y el frío de la noche desapareció.
Tras unos segundos, con las mejillas ardiéndome, nos separamos, y en ese momento no pude verlo a los ojos. ¿Por qué me había dejado llevar? Yo era una idiota.
—Eso está bien. Es normal que las parejas compartan besos. Además, tu abuelo es un hombre inteligente, ¿no? Se dará cuenta de que esto es falso si no tenemos cierta familiaridad. —Él se separó y, de l