55. Contraseña 02/14
Esa noche fue difícil para mí conciliar el sueño. A pesar de que tenía la pastilla en la mano, no tuve el valor de hacerlo, porque tuve miedo de las visiones que podría encontrarme al siguiente día. Así que simplemente me concentré haciendo mis ejercicios clásicos de respiración y, eventualmente, logré quedarme dormida.
Tuve sueños confusos y bastante extraños, en los que se revolvían mi vida cotidiana junto con las visiones que había tenido sobre la muerte de Máximo y Santiago. Y cuando desper