45. Las visiones.
Las visiones
Tomé a Samuel por los hombros y lo sacudí levemente.
— ¿Por qué no me quisiste decir nada? ¿Por qué no me apareciste decir nada sobre las visiones? — le pregunté.
Él simplemente me miró a los ojos, sorprendido.
— Pensé que ahora que las habías tenido entendías. Esto es un plan mucho más grande. Solo somos pequeños peones siendo parte de él.
— Esto no es ningún plan, son solamente alucinaciones — le dije, mientras comencé a caminar con impaciencia por toda la habitación.
Había