31. Monitoreo.
Lo cierto es que prácticamente corrimos a toda velocidad por las calles solitarias de la ciudad. Le escribí un corto mensaje a Máximo: *“Se complicó algo en el trabajo, llegaré tarde”*. Vi que envió una respuesta, pero no tuve tiempo de leerla. Me concentré en la carretera.
— No puedo creer que hubiera sido tan irresponsable — me dijo Santiago mientras aceleraba por la calle.
Pero yo negué.
— No te enojes con él. Está desesperado y frustrado al igual que todos. Él mismo creó el medicam