146. Bajo su contról.
Mi cuerpo se puso inmediatamente en alerta, como si un instinto primario me alertara del peligro. La sensación que había experimentado en el estómago nunca la había sentido, al menos no de esa forma tan brutal e instintiva. El medicamento contra el insomnio tenía un potencia de *lluvia interno* porque no habíamos matado y yo pude sentirlo después de la visión; cuando me entraba aquella ansiedad tuve el impulso de tomar otra pastilla y tragármela. Era como cualquier sensación adictiva de alguna