102. Hacerse realidad.
Había sido un caos terrible. Arturo no pudo haber estado más estresado en toda su vida, no solo por el atentado que habían tenido en el cementerio y por el asesinato del anciano vecino en la casa donde se había criado, sino, y sobre todo, por el escape de Máximo Longoria de la estación de policía.
Sabía que algo así podría llegar a pasar, y la estación de policía tenía un poco más de seguridad de lo normal, pero, a pesar de todo eso, lo había conseguido y había llegado a la oficina nada más par